Con casi 2 millones de accesos de banda ancha, América Latina se consolida como la segunda región más grande de Starlink -solo detrás de América del Norte- y concentraba el 21.7% de sus clientes. En 2025, la base de abonados de Starlink se había duplicado y le generó ingresos por servicios de banda ancha cercanos a USD 5.900 millones. Aunque el crecimiento de Starlink ha sido vertiginoso, su cuota en el mercado de acceso regional era del 1,2 %. No era una cifra alta, pero le alcanzaba para ocupar el puesto 12 en la lista de los mayores ISPs de Latam. El share modesto no debería confundir. La cifra describía a un operador joven, no a uno de nicho. Así lo indica su tasa de crecimiento del 114%, que por lejos fue la mayor de Latam. En 2026 se le abrirán dos nuevos mercados: Bolivia y Venezuela. Si bien Venezuela estaba formalmente vedada por razones geopolíticas, Starlink registra hace años un volumen interesante de tráfico; más alto, por ejemplo, que el del Perú, su sexto mayor mercado. El 86% de los clientes de Starlink se concentraba en los 6 principales mercados de Latam: Argentina. Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Dada la escala de esos países, ese nivel de concentración era habitual en la región. Sin embargo, lo nuevo era la composición de ese volumen ya que Argentina y Chile habían crecido más de lo esperado y exhibían cuotas fuera del rango esperable. En 2025, la empresa había sido agresiva en precios, tanto de servicios como de equipos, con el lanzamiento de planes y productos de menor costo. Además de ganar competitividad frente a las opciones terrestres, la compañía también había puesto un ojo en el desembarco de nuevos sistemas LEO. En 2026 llegarán Amazon LEO, otrora Kuiper, como opción de acceso de banda ancha masivo,y AST Spacemobile, para disputar el mercado D2D (directo al smartphone) con prestaciones de alta capacidad.