En casi un año, Millicom se alzó con cuatro filiales de Telefónica. Desembolsó $2.920 millones por los negocios en Ecuador, Chile, Colombia y Uruguay. Con esas compras dará un salto del 41% en la cantidad de abonados de banda ancha y totalizará 7,3 millones en el Q4 2025. Millicom ya contaba con una sólida presencia en Colombia y, con la anexión de Telefónica, se consolidará como el segundo mayor actor de banda ancha en el país y el más grande en fibra. El proceso de aprobación tomó casi un año, lo que permitió que los competidores se armaran. Por ejemplo, desde el anuncio de compra, en marzo de 2025, Claro (América Móvil), el líder del mercado, ha acelerado su apuesta por la fibra en el país. Se benefició Colombia, que si bien tenía un atraso relativo en el despliegue de FTTH ya en 2025 había pasado a ser la opción dominante. La entrada a Chile supondrá un giro respecto al tradicional perfil de negocios orientado a mercados de bajos ingresos y con poca sofisticación técnica. Chile tiene una alta dinámica competitiva que, entre otros aspectos, se refleja en la segunda mayor oferta mundial de velocidad de banda ancha. Esas ofertas se sostienen con la paquetización de servicios propios de TV y con una nutrida oferta de OTTs. Otro desafío para Millicom en Chile es que Telefónica se quedó con On*Net, la red FTTH mayorista sobre la que corre el negocio de acceso de Movistar (Millicom), Claro (América Móvil) y Entel (Almendral). Innovación y gastos operativos altos son dos desafíos para un grupo que ha hecho un culto a la reducción de CAPEX y el incremento de márgenes.